Mitos, fábulas, leyendas urbanas… Llámalos como quieras. Existen muchas informaciones falsas o medias verdades sobre la producción de energía solar. Una de ellas es la idea de que la lluvia afecta a los paneles solares de tal forma que son incapaces de transformar la energía proveniente del sol en energía eléctrica.
¡Fake news! Si bien es cierto que los paneles solares no tienen el mismo rendimiento durante los días nublados, es falso que dejen de producir energía. Pero, ¿cómo afecta a su funcionamiento? ¿Existe alguna forma de compensar esta pérdida? Te mostramos todas las claves en este post.
Si no tienes tiempo de leerlo todo, te lo resumimos:
- En los días de lluvia, la radiación difusa hace que los rayos solares no impacten directamente en tus paneles solares.
- En días de lluvia, las placas solares no dejan de producir energía, aunque su rendimiento es inferior que en días soleados.
- El viento es el fenómeno meteorológico que, potencialmente, puede causar más daños en tu instalación solar.
- Un buen mantenimiento preventivo es fundamental para garantizar la máxima producción de energía eléctrica.
¿Qué es la radiación difusa?
Vamos primero con la teoría para luego pasar a la práctica. En este contexto es imprescindible comprender el término de radiación difusa. Es un fenómeno por el que los rayos de sol no inciden directamente sobre las cubiertas solares, sino que, en este caso, lo hacen a través de las nubes.
Es el efecto generado cuando la radiación solar que alcanza la superficie de la atmósfera de la Tierra se dispersa de su dirección original a causa de moléculas en la atmósfera. Del total de luz que llega del sol, cerca de dos tercios finalmente llegan a la tierra como radiación difusa.
Así, la cantidad de rayos solares que incide directamente sobre una placa solar es muy inferior de lo que podría pensarse. La lluvia y otras condiciones climáticas adversas, como la calima, no hacen sino aumentar este fenómeno de radiación difusa.
¿Cómo funcionan con lluvia los paneles solares?
Desmentimos el mito. Los paneles solares funcionan con lluvia gracias a la última tecnología en sistemas solares. Puedes seguir disfrutando de la energía proveniente del sol aunque el día esté nublado. Eso sí, no estarán a pleno rendimiento, y, dependiendo de tus hábitos de consumo, podrías necesitar recurrir al mercado libre para cubrir toda tu demanda.
Los últimos avances hacen que los paneles solares puedan resistir condiciones climáticas adversas. Así, pueden seguir produciendo, minimizando el impacto que hubieran supuesto estas adversidades. Nunca se detiene el proceso. Sí se ve afectado, pero nunca comprometido.
El porcentaje de energía que se deja de capturar desde el sol no es significativo, aunque sí es más irregular que en un día soleado. El autoconsumo individual y colectivo está garantizado en los días de lluvia. Como referencia, Alemania, un país mucho más lluvioso y frío que el nuestro, es el máximo productor europeo de energía solar.
No obstante, sí hay otros factores que pueden afectar considerablemente al rendimiento de tus paneles solares, como son:
- El polvo.
- La suciedad.
- Las hojas.
Para evitar estos problemas, es importante realizar un mantenimiento preventivo que se anticipe a estos problemas. En nuestras Comunidades Energéticas, nos encargamos de esta labor para que no tengas que preocuparte por nada.
Muchas veces, la lluvia puede incluso tener un efecto positivo en tus paneles solares. Ayuda a eliminar estos residuos que afectan al funcionamiento de las cubiertas. Limpia la suciedad acumulada de forma efectiva, evitando tener que realizar un mantenimiento correctivo para revertir la situación.
¿Puede la lluvia dañar los paneles solares?
Otra pregunta frecuente sobre el impacto de la lluvia en los paneles solares es si esta puede causar daños en la instalación. En condiciones normales, es muy poco probable que esto suceda. Las cubiertas están fabricadas con materiales hechos para resistir una media de 25-30 años.
El granizo tampoco debería causar daños en paneles solares de una calidad aceptable. Si bien se trata de un sólido que impacta a gran velocidad, rara vez causan desperfectos en estas instalaciones.
A pesar de que los paneles solares están a la intemperie, cuentan con capas protectoras de vidrio templado, que garantizan su resistencia frente a las inclemencias del tiempo. Las perforaciones por granizo son prácticamente imposibles.
Lo barato sale caro. Si vas a optar por el autoconsumo individual, asegúrate de comprar paneles solares de calidad. A la larga, evitarás problemas de rendimiento. En el autoconsumo compartido, este problema no te afecta, solo te debes preocuparte por estar a menos de dos kilómetros del usuario generador para disfrutar de la energía solar.
¿Y una tormenta?
Las posibilidades de que en rayo impacte contra tus placas solares son bastante bajas. Si aún así te preocupa esta posibilidad, el impacto quedaría suavizado por la toma de tierra de la instalación. ¡Ojo! Siempre que esté bien realizada.
En este escenario, la energía eléctrica se desviará de los planes solares a la toma de tierra. De tal modo que los daños causados en los mismos no serían de consideración.
¿Y el viento?
El viento es el fenómeno meteorológico que más debe preocupar a los usuarios generadores de energía solar. Es la razón por la que debes asegurarte de que tus placas solares estén correctamente ancladas al armazón que las fija al tejado.
Tranquilo, a la hora de instalar paneles solares es un factor que se tiene en cuenta. Por este motivo, se deja poco espacio entre la base del panel solar y el tejado en el que se ha instalado. Esto evita fuerzas ascendentes en días de mucho viento y asegura la integridad y estabilidad de tu instalación.
La importancia de un buen mantenimiento preventivo
Hay que desmentirlo de una vez por todas. La lluvia no hace que los paneles solares dejen de funcionar. Sí hace que su rendimiento sea inferior al de un día soleado por el efecto de la radiación difusa, pero la producción de energía solar nunca se detiene por este motivo.
No obstante, sí hay otros elementos que lastran seriamente la producción de energía eléctrica. Polvo, suciedad y otros residuos, como hojas, sí pueden hacer que tus cubiertas tengan un rendimiento muy inferior al deseado. En este escenario, el mantenimiento preventivo es la clave.