El futuro de la energía compartida: proyecciones tecnológicas y regulatorias

futuro de la energía compartida

Estamos en uno de los periodos de cambios de la obtención de la energía más importantes de la historia. Esto, junto a la vertiginosa velocidad a la que presenciamos las innovaciones, hacen que aparezcan múltiples tendencias en nuestra vida. Una de las tendencias más prometedoras es el auge de la energía compartida.

La energía compartida es un nuevo modelo innovador en el que se redefine el cómo producir, distribuir y consumir la energía. En este artículo, desde Vergy queremos hablar sobre el futuro de la energía compartida, analizando las proyecciones tecnológicas y cambios en materia de legislación que darán forma a este fenómeno.

¿Cuál es el futuro de la energía compartida?

La energía compartida muestra cada vez más que será una pieza clave en la forma en la que entendemos el consumo energético y en el futuro energético. Este concepto engloba todos aquellos modelos en los que se le posibilita a los individuos la generación y autogestión de su propia energía, en forma de organizaciones y microrredes.

Por tanto, el éxito del futuro de la energía compartida se basa en que se democratizará el acceso a la energía sostenible y dará más poder de decisión a las personas. Por lo tanto, no sería para nada desacertado esperar que sea una parte fundamental de la estrategia energética global.

De esta forma, el futuro de la energía compartida se verá como un sistema descentralizado y resiliente que sea capaz de ser autogestionado.

La energía del futuro será más limpia y accesible gracias a estas iniciativas. Para 2030, y aún más para 2050, la energía compartida jugará un papel crucial. Se prevé que una parte significativa del suministro energético provenga de estas fuentes colaborativas. La energía compartida no es solo una tendencia, sino una evolución hacia un modelo energético más justo y sostenible.

Tecnología y tendencias en energía compartida

Una vez mostrando que la energía compartida será una parte muy importante en el sistema energético del futuro, es necesario ver los avances tecnológicos que posibilitan tal afirmación.

En primer lugar, las redes inteligentes (smart grids) son fundamentales para gestionar la producción y distribución de energía en estos modelos, ya que maximiza la eficiencia energética de cara a abastecer la demanda energética.

Otro aspecto a tener en cuenta es el internet de las cosas (Internet of Things), que permite una monitorización y control más eficiente de los sistemas de energía compartida.

Otras tendencias energéticas importantes incluyen la proliferación de los prosumidores. Es decir; son personas que son consumidores y productores a la vez; en este caso, personas que producen y consumen su propia energía, a menudo a través de fuentes renovables.

Tecnología y tendencias en energía compartida

Regulación actual y cambios esperados

Otro aspecto fundamental para saber sobre la viabilidad futura de la energía compartida es la regulación energética, pues esta tiene un papel muy importante. En la actualidad, tenemos varios ejemplos de marcos regulatorios que, aunque despacio, evolucionan de forma favorable en pos de la facilitación para los usuarios de crear comunidades energéticas operables, siendo esta una de las principales opciones en el empleo de energía compartida.

Además, se esperan cambios significativos en la regulación energética para impulsar aún más el futuro de la energía compartida. Estos cambios podrían incluir incentivos fiscales, simplificación de los procesos administrativos y la creación de marcos legales más claros para la operación de microrredes. Esto es algo bastante realista porque, como ocurre con las energías renovables, para alcanzar los objetivos de limpieza energética los países regulan a favor de las fórmulas que hagan llegar a dichos objetivos.

La estrategia energética para el futuro debe contemplar la energía compartida como un pilar fundamental. Se espera que las políticas gubernamentales fomenten la energía compartida para alcanzar objetivos de sostenibilidad y seguridad energética. La regulación energética futura deberá adaptarse a las nuevas tendencias energéticas y facilitar la integración de la energía compartida en el sistema eléctrico general. Estos cambios regulatorios son esenciales para desbloquear el pleno potencial de la energía compartida.

Impacto en consumidores y empresas

Una vez visto el futuro de la energía es normal que te preguntes cómo te impactará esta solución. Desde Vergy afirmamos que tendrá un impacto significativo, tanto en consumidores como en empresas.

Tanto para consumidores como para empresas ambas tendrán la opción de acceder a energía más barata u sostenible. Además, según la posición de cada uno, podrán reducir su dependencia a las grandes compañías eléctricas. Además, para las empresas será una gran oportunidad para ser más sostenibles y así cumplir los objetivos ODS.

De una forma más indirecta, también hay más beneficios para las personas. Por ejemplo, al crear varias comunidades energéticas, también será necesaria su adecuada gestión por lo que fomentará la creación de empleo local.