Cada vez son más los que se están pasando al lado coherente de la vida y están apostando por la energía solar. Esta decisión va más allá de intereses puramente económicos, se trata de un compromiso ético. Quienes lo han hecho, no paran de investigar y hacer preguntas sobre todo lo que rodea a esta decisión vital.
Una de las cuestiones más frecuentes hace referencia a los tipos de paneles solares existentes en el mercado. Estos son los encargados de recoger la radiación solar que más tarde se transformará en energía utilizable en tu casa o negocio. Son solamente una de las partes del equipo de autoconsumo (individual o colectivo), pero es, quizás, la que más interés genera.
En resumen:
- A grandes rasgos existen cuatro tipos de paneles solares: fotovoltaicos, térmicos, híbridos y orgánicos.
- Los paneles fotovoltaicos son los más utilizados, al poder transformar la radiación solar en corriente continúa para su uso doméstico.
- Los paneles térmicos calientan agua tanto para consumo humano como para sistemas de calefacción.
- Un panel solar híbrido es aquel que combina las dos tecnologías anteriores en un solo módulo.
- Comunidades de Vergy: Vergy se encarga de la instalación y la inversión inicial. La alternativa más sencilla.
¿Qué panel solar elegir para mi casa?
Un panel solar no es para toda la vida… pero casi. Decidirse por uno de ellos es una decisión de calado. No la puedes tomar a la ligera y no te recomendamos ir a la opción más económica. El precio de las cubiertas se ha desplomado en los últimos años y ya no supone una inversión tan considerable como lo era antes. Lo barato sale caro.
No todas las placas solares son iguales. Elegir una u otra depende del uso que les vayas a dar y de la cantidad de energía y el tipo que se quiere generar. Así, a grandes rasgos, existen cuatro tipos de paneles solares en la actualidad.
Paneles solares fotovoltaicos
Son los más utilizados actualmente en todo el mundo. Si estás pensando en el autoconsumo individual o colectivo, con toda probabilidad, esta será tu mejor opción. Estos convierten la energía proveniente del sol en corriente continua mediante células solares hechas de silicio.
Estas están conectadas entre sí y a su vez protegidas por una capa de vidrio templado. Cuando la radiación solar incide sobre su superficie, las células liberan electrones, que son transformados en corriente continua para que puedan ser utilizados por el usuario consumidor. A su vez, existen dos tipos de paneles solares fotovoltaicos:
- Monocristalinos. Fabricados con células solares individuales de silicio de alta pureza. Son más eficientes transformando la energía proveniente del sol, pero también son más caros.
- Policristalinos. Hechos de células solares de silicio fundido. Son menos eficientes que los monocristalinos, pero su precio es más asequible.
Los paneles solares fotovoltaicos son la mejor opción para viviendas y locales comerciales pequeños, puesto que son muy eficientes Su vida útil está entre los 25 y los 30 años y requieren de poco mantenimiento correctivo y predictivo.
Paneles solares térmicos
A diferencia de los fotovoltaicos, los paneles solares térmicos no generan electricidad. Son utilizados para calentar agua. Están formados por un conjunto de tubos por los que circula el agua, a su vez ubicados en un colector, que se encarga de absorber la radiación solar.
El calor recogido por los colectores se usa para calentar agua, que puede ser usada para el consumo humano o para un sistema de calefacción o de suelo radiante. Para su uso en agua caliente sanitaria (ACS) hace falta un intercambiador para que el calor se transmita al líquido.
Dentro de los paneles solares térmicos encontramos dos tipos:
- Planos. Están compuestos por un marco plano que contiene el absorbedor y el fluido de trabajo. Son los más comunes.
- De tubos de vacío. Formados por varios tubos de vidrio en los que circula el fluido de trabajo. Están diseñados para capturar más energía solar que los paneles planos, por lo que son más eficientes.
Por sus características son ideales para dar soporte a procesos industriales, para calentar agua de piscinas y spas, así como para la calefacción de edificios de oficinas y viviendas.
Paneles solares híbridos
Como su propio nombre indica, combina las características de los paneles solares fotovoltaicos y térmicos en un solo módulo. Son capaces tanto de generar electricidad a partir de la luz solar como calentar agua con el exceso de energía producida.
Desde el punto de vista técnico, cuentan con dos capas principales. Por un lado está la capa de células solares fotovoltaicas para generar electricidad. Por otro lado, tenemos la capa de tubos o canales para calentar agua usando la energía proveniente del sol.
Cada vez son más populares por su versatilidad, al combinar múltiples posibilidades en un solo módulo. Existen tres generaciones en lo que se refiere a paneles solares híbridos:
- PVT-0. Se componen únicamente de células fotovoltaicas, un absorbedor de calor y una caja de conexiones. No alcanzan grandes temperaturas y se usan habitualmente para calentar agua de piscinas.
- PVT-1. No cuentan con cubierta frontal, por lo que se potencia la parte eléctrica frente a la térmica. Trabajan a temperaturas menores y son los más utilizados en la actualidad.
- PVT-2. Incorporan una cubierta frontal transparente para evitar la pérdida de calor a través de su frontal. Su mayor rendimiento térmico las convierte en una solución ideal para climas fríos y si se busca potenciar la parte térmica.
Paneles solares orgánicos
El último de los tipos de paneles solares que analizamos es una tecnología relativamente nueva que hace uso de materiales orgánicos en lugar de silicio para transformar la energía proveniente del sol. Son más económicos y fáciles de producir que el resto, al poder fabricarse con impresoras 3D, pero también menos eficientes.
Los paneles solares orgánicos hacen uso del carbono como material semiconductor. Las células se incluyen normalmente en un soporte de plástico delgado y flexible, lo que las hace mucho más ligeras que el resto de cubiertas y fáciles de transportar.
El proceso de generación de energía es idéntico al que se produce en las placas solares fotovoltaicas. Según sus componentes, se clasifican en tres tipos:
- De polímeros.
- Moleculares.
- Híbridos.
Una de sus principales ventajas respecto al resto de tipos de paneles solares es que son biodegradables. A diferencia del silicio, cuyo proceso de reciclado es complejo, costoso y peligroso, los paneles solares orgánicos pueden desecharse fácilmente una vez ha terminado su ciclo de utilidad.
La alternativa: unirte a una Comunidad de Vergy
Sabemos que adentrarse en el mundo de la energía solar puede ser un camino abrumador y lleno de decisiones cruciales. Después de investigar los diferentes tipos de paneles solares y sus aplicaciones, te puedes encontrar saturado con la abundancia de opciones y decisiones por tomar. Pero, ¿y si alguien pudiera tomar esas decisiones cruciales por ti?
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